Los incentivos de "compra ahora y paga después" que se ofrecen cada vez más en las páginas de pago de los sitios web atraen a muchos clientes, sobre todo porque la pandemia por coronavirus incrementó las compras por internet.
Pero el uso creciente de planes del tipo "compra ahora, paga después" también está atrayendo el escrutinio de las autoridades estatales y federales, por la preocupación de que esta práctica no esté lo suficientemente regulada.
Los planes permiten a los clientes pagar una pequeña parte del precio por adelantado, recibir el artículo y luego pagar el resto a plazos. A diferencia de las tarjetas de crédito, no se cobran intereses iniciales. Pero muchos consumidores pueden no entender del todo las implicaciones de estos planes, como las comisiones inesperadas y el posible daño a la calificación crediticia a causa de los retrasos en los pagos.