Cada primavera, millones de mariposas monarca abandonan sus lugares de hibernación en la Sierra Madre del centro de México y comienzan su migración anual hacia el norte, a través de Estados Unidos.
El éxodo y el regreso de la emblemática mariposa naranja y negra es uno de los espectáculos más grandiosos del mundo natural. Pero ese espectáculo es cada vez más raro, ya que la población de monarcas se ha reducido en casi un 90 por ciento en las últimas dos décadas, según los científicos federales.
La monarca se enfrenta a muchas amenazas, como la pérdida de algodoncillo y otras plantas con flor en toda su área de distribución, la degradación y pérdida de los bosques de hibernación tanto en la costa de California como en México, y el uso generalizado de herbicidas y pesticidas. Muchos de estos factores de estrés se ven agravados por el cambio climático, según sus defensores.