
Cuando Whoopi Goldberg fue invitada a ayudar a producir un proyecto sobre Emmett Till, la actriz pensaba que sabía todo sobre el secuestro y linchamiento de este adolescente negro en 1955, hasta que conoció las historias no reveladas sobre cómo su madre manejó las horribles consecuencias.
Después de que Goldberg se sumergió en la historia de Till, ella y sus compañeros productores Barbara Broccoli y Fred Zollo presentaron con entusiasmo ideas a varios estudios importantes. Todos los rechazaron. Por momentos se sentían desalentados, pero después de más de dos décadas de intentar poner en marcha el proyecto, Hollywood finalmente dirigió su atención tras la muerte de George Floyd en 2020.