BALTIMORE— Kels Rosario dio positivo en la prueba de COVID-19 antes de que hubiera una vacuna y de nuevo después de vacunarse. Sospecha que una enfermedad al principio de la pandemia también fue causada por el coronavirus.
Un solo ataque fue suficiente para enviarlo al hospital cuatro veces y convertir su asma leve en un problema pulmonar persistente, el cual lo obliga a inhalar medicamentos por la mañana y por la noche a través de un inhalador portátil. También tiene inhaladores a la mano en su casa, en su coche y en las casas de sus amigos.
"Están escondidos por todas partes, porque temía no llegar a uno a tiempo", dijo. "Cuando el clima está un poco más frío, los uso con más frecuencia durante la semana".