CHICAGO— El agente Mahir "Mike" Affaneh entró en pánico cuando escuchó a la alcaldesa de Chicago, Lori Lightfoot, declarar en octubre que los agentes podrían quedarse sin sueldo si se negaban a vacunarse.
Affaneh, de 53 años, quien había trabajado como policía de Chicago durante 26 años, no se había vacunado en ese momento y no podía permitirse quedarse sin sueldo. Así que, dos días después, se retiró.
Fue una decisión precipitada de la que ahora se arrepiente, dijo, que lo convirtió en uno de los más de 660 policías de Chicago que se retiraron y cobraron sus pensiones en 2021, según datos de Policemen’s Annuity and Benefit Fund of Chicago. El número es aproximadamente el doble respecto al 2018, cuando unos 350 oficiales se retiraron y cobraron sus pensiones.