El gobierno de Biden habría elaborado un plan para poner fin a finales de mayo, a una controvertida política fronteriza que ha impedido a la mayoría de los migrantes solicitar protección humanitaria en la frontera de Estados Unidos.
La decisión de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades aún no es definitiva según personas familiarizadas con el tema, pero daría a los funcionarios tiempo suficiente para prepararse en la frontera antes de entrar en vigor, informaron varias agencias de noticias, entre ellas Associated Press.
Los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional han estado en conversaciones durante semanas sobre cómo responder a la posible afluencia de solicitantes de asilo si la política de la era Trump, conocida como Título 42, terminaba. La política invocó un estatuto de salud pública de 1944 para expulsar rápidamente a los migrantes ya sea a México o a sus países de origen, en un esfuerzo por frenar la propagación del COVID-19.