PITTSBURGH— Hace poco más de un año, Shannon Gregg se dio cuenta de que iba al baño con más frecuencia y decidió acudir a un gastroenterólogo.
Su médico pensó que probablemente se trataba del estrés, que a menudo provoca disfunciones intestinales. Al fin y al cabo, Gregg era una persona de 45 años por lo demás sana. Le hizo algunas pruebas, pero no parecía haber nada raro, excepto que sus niveles de hierro eran bajos. Eso podría ser un signo de anemia, lo que podría explicar sus cambios en sus hábitos al ir al baño.
Gregg empezó a recibir inyecciones de hierro, pero no sirvieron de nada. Así que le pidió a su médico que le hiciera más pruebas. Todas ellas resultaron normales. Finalmente, se hizo una colonoscopia en junio de 2021. Cuando se despertó de la intervención, su médico le dijo que había encontrado varios pólipos y un tumor maligno en el colon. Los pólipos son crecimientos en el revestimiento del colon o intestino grueso. Aunque suelen ser inofensivos, con el tiempo pueden convertirse en cáncer.