AUSTIN, Texas— Indignados con los padres y los políticos que intentan que las bibliotecas escolares se deshagan de libros, que denuncian como inapropiados o incluso pornográficos, un grupo de bibliotecarios escolares de Texas está contraatacando.
Poco después de que el representante del estado de Texas, Matt Krause, pidiera a las bibliotecas escolares del estado que revisaran una lista de 850 libros para su posible eliminación, cuatro bibliotecarios formaron "#FReadom Fighters" para resistir lo que llaman "una guerra contra los libros".
"Nos convertimos en este pequeño equipo de lucha por la libertad", dijo Carolyn Foote, una ex bibliotecaria escolar en un suburbio de Austin que ahora es consultora de bibliotecas. "Solo queríamos que se escucharan las voces de los bibliotecarios, los estudiantes y los autores de los libros".