MANSFIELD, Texas— En una reciente noche de viernes en Lake Ridge High School de este suburbio al sur de Arlington, Alex Hawkins se sentó solo en la parte superior de un gimnasio que, usando lenguaje coloquial de esta época, permitía un gran distanciamiento social.
Aunque no todo el mundo en el gimnasio usaba una mascarilla, él sí.
En un esfuerzo por mantenerse a salvo, Hawkins, un entrenador de 47 años de Duncanville High School, cuyos Panthers jugaban contra los Eagles de Lake Ridge, decidió aislarse por encima de los asientos más abarrotados de abajo. Mientras Hawkins observaba a los equipos de baloncesto masculino completar su calentamiento, se puso filosófico respecto a cómo enfrentar la situación.