WASHINGTON – Todos sabemos, de hecho, que el Congreso no puede hacer mucho. Siempre está estancado, bloqueado, trabado en una lucha partidista, cada partido marchando al unísono, listo para entablar una lucha una vez más e impedir que el otro lado destruya a Estados Unidos.
Pero, ¿y si todo eso es solo una historia que nos contamos para dar sentido a las incesantes discusiones de los políticos y a un flujo constante de titulares negativos? ¿Y si el Congreso realmente está haciendo cosas?
"El Congreso no está estancado", dice Frances Lee, profesora de ciencias políticas de la Universidad de Princeton.