USCIS emitió el memorando PM-602-0199, que redefine el ajuste de estatus como una concesión discrecional y no un derecho. La agencia instruye a sus oficiales a tratar el trámite consular en el extranjero como la vía predeterminada hacia la residencia permanente.
El camino hacia la residencia permanente en Estados Unidos volvió a cambiar para millones de inmigrantes. El 21 de mayo de 2026, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) publicó el memorando de política PM-602-0199, un documento interno que redefine cómo los oficiales deben evaluar las solicitudes de ajuste de estatus, el trámite que permite obtener la green card sin salir del país. La agencia ahora describe ese proceso como una "gracia administrativa" y un acto de discreción, no como un derecho automático. El cambio genera dudas en comunidades latinas de California, Texas y Florida, donde se concentra buena parte de los solicitantes.
Estos cambios se enmarcan en la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump, que a través de USCIS reorientó el criterio con el que la agencia evalúa el ajuste de estatus. Hasta antes del memorando, el trámite funcionaba en la práctica como la vía habitual para regularizar la residencia desde dentro del país: quien cumplía los requisitos de la sección 245 y no presentaba factores descalificantes solía obtener la green card sin necesidad de salir de Estados Unidos ni acudir a un consulado en el exterior. La nueva directriz no elimina ese mecanismo establecido por ley, pero invierte su punto de partida: lo que durante años operó como un proceso casi rutinario pasa ahora a tratarse como una concesión discrecional que el solicitante debe ganarse demostrando méritos.
El memorando lleva por título una frase extensa que describe el ajuste de estatus como un "alivio extraordinario" que permite a ciertos solicitantes evitar el proceso de visa consular ordinario en el extranjero. En su comunicado de prensa, USCIS afirmó que concederá el ajuste de estatus "sólo en circunstancias extraordinarias". Sin embargo, organizaciones legales como la American Immigration Lawyers Association (AILA) han señalado una distinción importante: esa frase —"solo en circunstancias extraordinarias"— aparece en el comunicado político de la agencia, pero no en el cuerpo del memorando que realmente guiará las decisiones de los oficiales. El texto interno instruye a los funcionarios a sopesar todos los factores de cada caso y a exigir que el solicitante demuestre "méritos" suficientes para superar cualquier factor adverso.
A QUIÉNES AFECTA Y POR QUÉ
El ajuste de estatus, regulado bajo la sección 245 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, ha sido durante décadas la vía preferida para quienes ya viven en Estados Unidos: permite tramitar la green card dentro del país, sin viajar al consulado de origen ni arriesgarse a quedar separados de la familia. El nuevo enfoque de USCIS no elimina ese derecho establecido por ley, pero reorienta la interpretación administrativa hacia el procesamiento consular como "ruta predeterminada".
Según el memorando, un solicitante cuya presencia en el país contradice la expectativa de que los visitantes temporales y las personas con permiso de permanencia (parole) deben marcharse al expirar su estadía autorizada podría necesitar demostrar "méritos inusuales o incluso sobresalientes" para superar ese factor negativo. El documento aclara, además, que la simple ausencia de antecedentes problemáticos no basta para establecer esos méritos.
En la práctica, los abogados advierten que esto podría traducirse en más solicitudes denegadas, mayor escrutinio de los expedientes y la posibilidad de que algunos casos terminen redirigidos al consulado en el extranjero. Para las familias de estatus mixto —donde conviven ciudadanos, residentes e indocumentados— la incertidumbre es especialmente delicada, ya que salir del país para un trámite consular puede activar prohibiciones de reingreso de varios años.
QUÉ DEBEN HACER LOS SOLICITANTES AHORA
Los expertos consultados por medios y firmas legales coinciden en varias recomendaciones prácticas. Primero, quienes ya tienen una solicitud I-485 pendiente deben mantener sus expedientes completos y actualizados, incluyendo pruebas de vínculos familiares, historial laboral, contribución económica y arraigo comunitario, factores que ahora pesan más en la evaluación discrecional. Segundo, es prudente consultar con un abogado de inmigración acreditado antes de tomar decisiones como viajar al extranjero, cambiar de empleo o presentar nuevos formularios.
El memorando es una guía de política interna y no una ley aprobada por el Congreso; por ello, su aplicación podría enfrentar desafíos legales o ajustes en los tribunales, como ha ocurrido con otras directrices migratorias. USCIS tampoco ha publicado cifras sobre cuántos casos podrían verse afectados, por lo que el alcance real seguirá definiéndose en las próximas semanas. Mientras tanto, la agencia mantiene abiertos los canales habituales de presentación de solicitudes.
IMPACTO EN LA COMUNIDAD HISPANA
Los hispanos representan una porción significativa de las solicitudes familiares de residencia, por lo que un cambio en la forma de evaluar el ajuste de estatus los toca de manera directa. La preocupación central no es solo la posibilidad de más rechazos, sino el riesgo de que las familias se vean empujadas hacia el trámite consular en el extranjero, con la separación temporal y los costos que ello implica. Informarse con fuentes oficiales y asesorarse legalmente se vuelve esencial para evitar errores irreversibles.
El memorando PM-602-0199 no deroga el ajuste de estatus, pero sí cambia el tono con el que USCIS lo concede: de una vía rutinaria a una concesión discrecional que exige demostrar méritos. Para miles de inmigrantes hispanos, el mensaje práctico es claro: documentar bien cada caso, evitar decisiones apresuradas y seguir de cerca cómo se aplica esta política en los próximos meses.