ST. LOUIS — Jenny Berla tiene tres hijas, mellizas de 5 años y una niña de 8 años. Y están realmente hartas de las caminatas por la naturaleza, dijo.
Pero, después de que Berla, su esposo con diabetes tipo 1 y sus padres ancianos fueron vacunados contra el COVID-19, esperaba poder hacer más cosas con sus hijas este verano, como visitar museos, tomar clases de teatro y hacer viajes en carroza.
Luego, la semana pasada, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU dijeron que era seguro que las personas vacunadas se quitaran el tapabocas en la mayoría de los entornos. Los gobiernos de St. Louis y del Condado St. Louis levantaron rápidamente los mandatos de tapabocas que habían estado vigentes durante meses. Le siguieron muchas empresas.