
Uno de los mayores reveses que ha sufrido la administración Biden en el tema migratorio es el rechazo de la Corte Suprema a la solicitud de su gobierno para cambiar la política de deportaciones implementada durante la era Trump. Como resultado de ello, actualmente cualquier indocumentado en Estados Unidos puede ser sujeto de deportación.
Joe Biden había solicitado al Supremo imponer con carácter de inmediato una política de criterios de deportación de inmigrantes distinta a la que puso en vigor Donald Trump durante el tiempo en que estuvo en la presidencia, entre 2017 y 2021.