La oleada de ómicron está en declive, ya que los nuevos casos están cayendo en picado con la misma rapidez con la que subieron, lo que permite albergar la esperanza de que se alivie la ola de infecciones que batió un récord. A medida que el país comienza a relajarse, la pregunta es: ¿qué sigue?
En las dos últimas semanas, el promedio diario de nuevos contagios en Pensilvania descendió a unos 14,000 comparado con un máximo de más de 28,000. El número de casos es ahora similar al que había el 31 de diciembre—aunque sigue siendo más alto que en cualquier oleada anterior.
El noreste, incluyendo Nueva Jersey, experimentó un descenso similar, mientras que el número de casos en todo el país alcanzó una cúspide pero está descendiendo más lentamente, según datos analizados por The New York Times.