La rápida propagación de ómicron en todo el país —y la constatación de que las vacunas siguen proporcionando una fuerte protección contra la enfermedad grave— hace que covid-19 esté, quizás, a un paso, de ganarse su lugar en la lista de enfermedades que han sido dominadas por vacunas. Entre ellas se encuentra la poliomielitis, el sarampión, las paperas, la rubéola y la varicela, contra las que la mayoría de los niños deben vacunarse antes de empezar la escuela. Algunos estados han anunciado la obligatoriedad de las vacunas de covid para algunos escolares.
Pero no todo el mundo está de acuerdo en que la obligación de vacunar a los niños sea el camino a seguir. El senador Rand Paul, que se ha opuesto a los mandatos de vacunación, calificó a ómicron como la “vacuna de la naturaleza”. Diecisiete estados, en su mayoría liderados por republicanos, han prohibido, de alguna manera, el requisito de estar vacunado contra covid para los estudiantes.
La resistencia a adoptar este tipo de mandatos tiene profundas repercusiones, sobre todo porque las tasas de vacunación entre los niños de 5 a 11 años siguen siendo alarmantemente bajas —por debajo del 15% en algunos estados—, a pesar de que a los niños de 5 años o más se los puede vacunar desde el otoño pasado.