
Los autos comienzan a alinearse en las primeras horas de la mañana para ser inspeccionados por agentes del Servicio Secreto bajo carpas blancas, cerca de la valla que rodea la extensa propiedad del presidente electo, Donald Trump, en el sur de Florida.
Figuras famosas, como el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y el propietario de Tesla y X, Elon Musk, acuden a desayunos, almuerzos y otras reuniones sociales que se celebran diariamente en el opulento club Mar-a-Lago.