CHICAGO— En 2018, Reyna González compró Dulcería La Fiesta, una tienda de dulces y fiestas mexicanas en Clark Street, en el vecindario Rogers Park en Chicago. Unas tres semanas después, el edificio se incendió. "Lo perdimos todo", dijo González.
González reabrió la tienda en julio de 2020. Aprendió por sí misma a hacer las piñatas personalizadas que ahora constituyen la mayor parte de su negocio. Durante un tiempo, las cosas iban bien; en 2021, dijo, sus ventas se triplicaron. Pero, el pasado invierno, la variante ómicron golpeó Chicago.
"Nos golpeó con fuerza", dijo. "Hemos estado luchando desde entonces".