WASHINGTON— A más de ocho meses de las elecciones de mitad de periodo, la batalla por el control del Senado ya se perfila como una contienda centrada en los atrincherados titulares demócratas y en un puñado de estados morados que el presidente Joe Biden ganó por escaso margen.
Los titulares bien financiados planean ahora gastar dinero antes de tiempo —y en mayor volumen— como nunca se había visto, para tratar de disipar la frustración generalizada de los votantes.
"Variará según la carrera electoral, pero creo que los candidatos y especialmente los titulares saldrán al aire antes que nunca", dijo Matt Canter, un estratega demócrata.