Cuando la pandemia bloqueó el país, Kristin Howard llevaba 16 años viviendo en el mismo departamento de una habitación en Los Ángeles. De repente, su casa se convirtió en su oficina, y su espacio pasó de ser adecuado a ser estrecho.
Así que Howard decidió comprar un lugar para vivir. Después de esforzarse en encontrar una casa que estuviera dentro de su rango de precios, en el notoriamente inasequible mercado inmobiliario de Los Ángeles, Howard consiguió una casa unifamiliar por 760,000 dólares.
Howard hizo la compra como mujer soltera, y el aumento de los precios de las viviendas hizo que el proceso fuera todo un reto. "Fue extremadamente estresante", dice. "Todo es muy caro".