WASHINGTON – Las compañías de seguros privadas, los grupos de activistas a favor de los pacientes y las organizaciones conservadoras están en desacuerdo sobre una propuesta para limitar la discriminación de los planes de salud para la atención médica de las personas transexuales y otros consumidores LGBTQ.
El gobierno de Biden, los legisladores demócratas y los activistas dicen que la propuesta es esencial para garantizar que las personas LGBTQ puedan acceder a la atención, pero algunas aseguradoras privadas dicen que la política podría aumentar los costos y que el lenguaje que describe lo que cuenta como discriminación es demasiado vago. Mientras tanto, los grupos activistas conservadores argumentan que no hay evidencia clínica para cubrir la atención que afirma el género con el que el consumidor se identifica, como los bloqueadores hormonales o la cirugía.
La política está incluida en la regla propuesta por el gobierno de Biden para 2023 para los mercados de seguros de salud del gobierno. La norma, conocida como regla de Aviso de Parámetros de Beneficios y Pagos, exigiría a los planes de salud que garanticen que sus diseños de beneficios y su aplicación no discriminan por motivos de orientación sexual, género, edad, factores sociodemográficos u otras condiciones.
La administración de Obama utilizó por primera vez esta regla, pero la administración del presidente Donald Trump eliminó la orientación sexual y la identidad de género del lenguaje antidiscriminatorio. La propuesta de Biden esencialmente restauraría y haría cumplir las protecciones para esos grupos.
Según la propuesta, no se considerará que una aseguradora en los mercados proporciona los beneficios sanitarios esenciales requeridos por la ley federal si se descubre que esa aseguradora discrimina. Los diseños de los beneficios del plan de salud también deben basarse en evidencia clínica. Todo esto sería aplicado por los reguladores estatales.
Un plan no tendría que cubrir todos los servicios sanitarios posibles, explicó Katie Keith, investigadora del Centro de Reformas del Seguro Médico de la Universidad de Georgetown. Pero un plan no puede tener una póliza de nivel diferente o planes con más restricciones para las personas transexuales que las personas cuya identidad de género y orientación sexual coinciden con su género de nacimiento.
En la regla, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) enumeraron algunos ejemplos de presunta discriminación dentro de un plan de salud que estarían prohibidos, incluida la limitación de la atención afirmativa de género dentro de un plan de salud. Varios planes de salud estatales no contemplan la cobertura de la disforia de género o limitan la cobertura de servicios específicos de afirmación del género para personas transexuales.
"Creemos que estas modificaciones están justificadas a la luz de las tendencias existentes en la discriminación en la atención sanitaria y son necesarias para abordar mejor los obstáculos a la equidad sanitaria para las personas LGBTQI+", decía la norma propuesta.
Reacción
La mayoría de los grupos activistas de la salud acogieron con satisfacción la regla, afirmando que ampliaría la atención a quienes más la necesitan. Los líderes de los comités de salud demócratas en la Cámara de Representantes y el Senado instaron al HHS a finalizar la regla, diciendo que garantizaría que las personas LGBTQ puedan acceder a la atención que necesitan.
Alrededor del 56% de las personas lesbianas, gays y bisexuales y el 70% de las personas transexuales han denunciado discriminación en la atención sanitaria, según el National Health Law Program, una organización de activismo y litigio. Esto puede conducir a malos resultados de salud, ya que las personas LGBTQ optan por retrasar la atención.
Pero las aseguradoras privadas sostienen que la propuesta tendría consecuencias negativas para los consumidores de seguros privados en general.
La organización de la industria America's Health Insurance Plans (AHIP) sostiene que el marco de no discriminación propuesto por el departamento es demasiado amplio y limita la capacidad de las aseguradoras para diseñar beneficios o planes que controlen los costos. Esto "pudiera crear una pendiente resbaladiza de la eliminación de los límites de los beneficios que se basan en la evidencia clínica, el apoyo a la atención basada en el valor, y garantizar primas asequibles", escribió la AHIP en su carta de comentario del 27 de enero.
El cabildeo de los seguros de salud argumenta que la propuesta pudiera restringir la capacidad de los emisores para diseñar beneficios que controlen los costos y ayuden a los consumidores a manejar los padecimientos crónicos y pudiera terminar encareciendo los medicamentos recetados.
"Establecer una política que presuma como discriminatorias ciertas colocaciones en el formulario socavaría los esfuerzos de los emisores para promover medicamentos con mayores resultados de seguridad para los pacientes y tratamientos rentables, lo que probablemente aumentará los costos de las primas para los inscritos", dijo el portavoz de AHIP, David Allen.
Carl Schmid, director ejecutivo del HIV+ Hepatitis Policy Institute, un grupo activista a favor de los pacientes, dijo que algunas aseguradoras a menudo colocan los medicamentos para el VIH en los niveles más altos del plan, lo que conduce a gastos muy altos. Según la nueva propuesta, esto contaría como discriminación.
"No se trata solo del VIH. También se trata de otros pacientes [de enfermedades crónicas]", dijo Schmid.
Otras aseguradoras, como la Alliance of Community Health Plans, que representa a los planes de salud sin ánimo de lucro, afirman que los CMS no están dando a las aseguradoras tiempo suficiente para aplicar estos cambios. La regla propuesta dice que los planes tendrían 60 días a partir de la publicación final para asegurarse de que sus planes cumplen con las normas de no discriminación y trabajar con los estados para evaluar los requisitos existentes. Sugieren que la fecha de entrada en vigor sea el año del plan 2024 o posterior, en lugar de 2023 como se había propuesto.
Por el contrario, la Association for Community Affiliated Plans, que representa a los planes de seguro médico más pequeños y sin ánimo de lucro, está a favor de los nuevos requisitos de no discriminación del plan. En su carta de comentarios, la asociación dice que muchos de sus planes de salud miembros ya han comprometido recursos sustanciales para asegurarse de que todos los pacientes, incluidos los individuos transexuales y LGBTQ, puedan acceder a los servicios necesarios.
"Consideramos que su labor de anticipación es –y debería ser– cada vez más la norma", dijo la directora general Margaret Murray en la carta de comentarios de la asociación del 27 de enero.
La política ya está provocando una reacción conservadora ante los requisitos de cobertura propuestos para las aseguradoras.
La carta de comentarios de nueve páginas del Family Research Council sobre la regla propuesta cuestiona los beneficios de la atención afirmativa de género y compara la transexualidad con una enfermedad mental.
"Estas prácticas deberían quedar en suspenso hasta que exista mejor evidencia, pero ciertamente no deberían fomentarse a través de la actual regla propuesta", escribió Jennifer Bauwens, directora del Centro de Estudios de la Familia del Consejo de Investigación Familiar, en el comentario del consejo.
La Heritage Foundation también cuestiona la validez del cuidado de género en sus comentarios sobre la regla propuesta. Jared Eckert, de la fundación, argumentó que algunos servicios de salud para personas transexuales, como los bloqueadores de la pubertad, podrían ser perjudiciales para la salud mental de una persona a largo plazo.
Discriminación en la contratación de seguros
Otra política de la regla destinada a limitar la discriminación es bien recibida por las aseguradoras y los activistas de derechos humanos.
La política que se está estudiando también prohibiría la discriminación sexual y de género a la hora de contratar un seguro médico. En 2020, el Departamento de Salud y Servicios Humanos eliminó la orientación sexual y la identidad de género de las protecciones contra la discriminación de la ley de salud de 2010. La nueva propuesta prohibiría a los mercados, corredores y agentes discriminar por orientación sexual o identidad de género.
Al igual que las reglas para las aseguradoras, las reglas de los CMS prohibían anteriormente la discriminación en las inscripciones de seguros de salud antes de que la administración de Trump eliminara la identidad de género y la orientación sexual de las protecciones contra la discriminación.
Las aseguradoras, los legisladores y las partes interesadas en el cuidado de la salud celebraron uniformemente esta reversión de la política, diciendo que el cambio estaba atrasado y reduciría la discriminación en la atención médica.
"Esta política ampliará el acceso a la cobertura sanitaria, reducirá las desigualdades en materia de salud y mejorará los resultados de la comunidad LGBTQI+", dijeron los líderes de los comités de salud demócratas de la Cámara de Representantes y el Senado a la administración de Biden en su carta de comentarios.
America's Health Insurance Plans también expresó su apoyo a la propuesta e instó al HHS a finalizar esta política como se propone.
"Todos los estadounidenses merecen tener acceso a una atención sanitaria asequible y de alta calidad, independientemente de su raza, color, origen nacional, sexo, identidad de género, orientación sexual, edad o discapacidad", escribió AHIP en su carta de comentarios.