FILADELFIA— La enfermedad atacó al padre de Lisa Parladé en septiembre, rápidamente y sin previo aviso.
Se trata de una grave afección intestinal que requirió una intervención quirúrgica y una larga y dolorosa recuperación. A raíz de ella, ha experimentado un deterioro cognitivo. Santiago Parladé, de 77 años, quien solía cocinar sus propias comidas y conducir su propio coche, ya no podía cuidar de sí mismo. De improvisto, dependía de su hija para todo, incluso para bañarse.
"Se trata de una persona que me ha criado y cuidado, y quiero hacer lo mismo por él en este momento de necesidad", dijo la asesora estudiantil de 34 años de la Universidad de Pensilvania (UPenn), "pero no tengo la formación, no tengo la experiencia, no tengo el tiempo".