
El grupo rebelde M23, respaldado por Ruanda, negó su participación en una serie de masacres en el este de República Democrática de Congo que fueron detalladas en un reporte de un grupo de derechos humanos el miércoles.
Lawrence Kanyuka, portavoz del ejército del M23, calificó el informe de Human Rights Watch de "falso y una falsificación de la realidad" y acusó al grupo de difundir "propaganda extremista" en un comunicado emitido el miércoles por la noche.