
El excelso inicio de temporada protagonizado por Aston Martin, gracias a un impecable Fernando Alonso al volante del AMR23, parece haber sido tan solo un espejismo. Atrás quedan las, pocas, opciones de asaltar el trono de Max Verstappen para conseguir la victoria número 33, una empresa que se sabía difícil, pero por la cual se tenía esperanza. También quedan lejos los momentos de vacas gordas y brotes verdes en los que el piloto asturiano sorprendió a todo el mundo protagonizando una serie de podios inesperados.
