MT. LEBANON, Pennsylvania— Kara Marmo se sentó en el porche lateral de su casa en Mt. Lebanon, poco después de la muerte de su padre, para pasar unos momentos recordándolo, justo cuando su cartera, Sarah Hill, le gritó un alegre saludo.
Cuando Marmo se asomó, Hill pudo ver que estaba llorando y no dudó en preguntarle qué sucedía, involucrándose cuando muchos se habrían abstenido de hacerlo. "Me hizo sentir mucho mejor y me hizo reír, porque tiene una risa contagiosa", dijo Marmo.
Aquel día hizo una foto de su amiga y cartera y la publicó en Facebook como agradecimiento público.