OXFORD, Michigan— Los expertos dicen que un dibujo que un profesor encontró antes de un tiroteo mortal en Oxford High School sugirió que el acusado Ethan Crumbley, quien realizó los disparos, era suicida, no un peligro para los demás, y es probable que esa fuera la razón por la cual los consejeros escolares decidieron no involucrar a la policía antes de que cuatro estudiantes fueran asesinados.
El caso de Crumbley, sostienen, demuestra las limitantes que presentan las escuelas en cuanto a los problemas de salud mental que afectan a los estudiantes, así como en los protocolos deficientes de cuándo y cómo ellos pueden o deben buscar ayuda.
Una preocupación clave entre los investigadores y los fiscales después del tiroteo fue por qué se tomó la decisión de permitir que el adolescente permaneciera en la escuela.