WASHINGTON— La última vez que China organizó unos Juegos Olímpicos, en 2008, la potencia asiática tuvo un papel relativamente menor en la política estadounidense, mencionada durante los debates acerca de la externalización de puestos de trabajo y poco más.
Actualmente, la presencia de China en la política estadounidense es más relevante.
En los 14 años transcurridos desde los últimos Juegos Olímpicos de Pekín, la opinión pública sobre China se ha transformado e intensificado, según un grupo bipartidista de estrategas políticos y legisladores, modificando el modo en el que republicanos y demócratas hablan del país y cambiando su lugar en la conversación nacional.