Teresa Ross llevaba meses planteando objeciones en el trabajo cuando sus jefes trajeron a un psicólogo con la esperanza de hacerle cuestionar su propia cordura.
Ross, quien llevaba mucho tiempo trabajando en un plan de salud de Seattle llamado Group Health Cooperative, se había opuesto a los cambios en la forma en la que la empresa le facturaba a Medicare. Con la ayuda de un nuevo proveedor, la aseguradora identificó nuevos diagnósticos para los pacientes, obteniendo millones de dólares extra del gobierno. Ross insistió en que gran parte de ello era un fraude. Dice que la excluyeron de las reuniones.
Entonces la invitaron a una con el psicólogo. Le preguntó cómo se sentía y le reveló que un alto ejecutivo le había enviado para hablar de sus objeciones.