FILADELFIA— Un temporal de nieve cubría Filadelfia cuando Samuel Goldberg llamó al centro de emergencias de la ciudad a las 6:30 de la tarde del 26 de enero de 2011.
"¡Ayuda! Necesito una ambulancia ahora. Acabo de entrar en mi departamento. Mi prometida está en el suelo con sangre por todas partes", dijo.
Goldberg, quien entonces era un productor de televisión de 28 años, había dejado a su prometida, la profesora de primer grado Ellen Greenberg, de 27 años, en el departamento en Manayunk que compartían para ir al gimnasio de su edificio, alrededor de las 16:45. Cuando regresó media hora más tarde, descubrió que la cerradura de su departamento estaba activada desde dentro.