FORT WORTH, Texas— El verano pasado, en el interior de un almacén de Amazon parcialmente terminado, los trabajadores caminaron sin arneses de seguridad sobre cintas transportadoras a cuatro pisos de altura, los soldadores usaron sopletes de plasma mientras estaban rodeados de cajas de cartón inflamables y los obreros levantaron estanterías metálicas junto a una carretilla elevadora en movimiento, poniendo sus pies en peligro de ser aplastados.
Los contratistas y subcontratistas que hablaron con Stateline, bajo condición de anonimato por temor a represalias, dijeron que los problemas de la cadena de suministro y otros retrasos relacionados con el COVID-19 aplazaron la construcción del almacén. En la prisa por terminar el proyecto a tiempo, dijeron, se perdieron las normas de seguridad en el camino.
Amazon no respondió a las múltiples solicitudes de comentarios.