MIAMI - La página de LinkedIn de Leonardo González Dellán lo promueve como emprendedor y restaurantero. Un aviso de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de 2019 lo calificaba diferente: testaferro, un "prestanombres" financiero que escondía dinero para políticos venezolanos corruptos.
Para el residente del sur de la Florida Alejandro Andrade, tesorero de Venezuela durante la presidencia de Hugo Chávez, era un presunto facilitador, un canal para mover dinero robado a la nación alpina apreciada por los estafadores por su secretismo.
Pero para el gigante financiero mundial Credit Suisse, González Dellán tenía otro apodo: cliente.