WASHINGTON — El presidente Joe Biden hizo campaña con la promesa de no revolucionar el sistema de atención a la salud, sino de reformar el "Obamacare" mediante cambios discretos y graduales.
La primera prueba de esta estrategia se encuentra en su proyecto de ley de ayuda a los enfermos de coronavirus, de 1.9 billones de dólares, que la Cámara de Representantes aprobó el miércoles y que Biden promulgará el viernes.
El enorme paquete de gastos incluye la mayor ampliación del acceso a la atención a la salud desde que la Affordable Care Act (ACA) se convirtió en ley hace 11 años. Sin embargo, la Casa Blanca apenas mencionó esta disposición en su empeño por conseguir la aprobación del proyecto de ley en el Congreso.