WASHINGTON— Si los republicanos toman una o ambas cámaras del Congreso en noviembre, no te sorprendas si el fortalecimiento de las finanzas de la Seguro Social se convierte en un área de enfoque bipartidista.
Ya se han hecho declaraciones de este tipo en el pasado, para luego desaparecer en la siguiente campaña electoral. Pero el espíritu de compromiso que animó las discusiones en torno al paquete bipartidista de infraestructuras del año pasado parece estar colándose en las incipientes conversaciones respecto a 'hacer por fin, de verdad, esta vez no bromeamos', algo para evitar la insolvencia de la Seguro Social.
Las perspectivas parecen más halagüeñas ahora en el Senado, en donde los veteranos de anteriores "pandillas" bipartidistas han empezado a hablar de la necesidad de hacer arreglos.