
El Paris Saint-Germain está viviendo un mercado de fichajes muy movido. Tras la salida de Leo Messi, que decidió no renovar su contrato para emprender una nueva etapa en el Inter Miami, y el nuevo fracaso cosechado en los octavos de final de la Champions League, la secretaría técnica parisina está cerrando varias incorporaciones con velocidad de crucero. La más importante de ellas, la contratación de Luis Enrique como entrenador, que tiene la difícil tarea de encauzar el rumbo de un proyecto que lleva años sin funcionar.
